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miércoles, 17 de marzo de 2010

Los Tres Poderes

Normalmente, los poderes del estado que han de representar la soberanía de la sociedad civil, reciben los clásicos nombres de Judicial, Legislativo y Ejecutivo. Sin embargo, los tres poderes que hay en España son:

  1. Poder político:
    • Administración o funcionariado
    • Justicia
    • La Corona
    • Partidos políticos, sindicatos, y otras asociaciones o agrupaciones relacionadas (de victimas, Nunca Mais, los de «la ceja», etc.)
    • La Iglesia (la Católica, claro)
    • Colegios profesionales tradicionales (abogacía, médicos, telecos, arquitectos –principalmente–)

  2. Poder mediático: que se pelearán a ver a quien le hacen más la pelota a los anteriores, ya que de lo contrario, les pondrán todas las dificultades legales que puedan y harán todo lo posible para que sean expropiados o cerrados , dando para ello la excusa que mejor convenga según el momento.
    • Prensa
    • Radio
    • TV

  3. Poder económico: los que acordarán sustanciosos contratos con cualquiera de los anteriores, para promocionar y apoyar sus proyectos a cambio de tratos de favor, en detrimento del resto de empresas más modestas aunque más numerosas, dejando al resto de ciudadanos en general en claro agravio comparativo.
    • Bancos
    • Multinacionales
    • Energéticas

Si estás en alguno de los grupos anteriores, dependerá de ti que es lo que quieras hacer y por lo que quieras luchar o reivindicar, pero si no estás relacionado con alguno de ellos, por ejemplo, si no eres gay ni inmigrante (colectivos de interés populista para el poder político), si no eres un artista que ha logrado caerle en gracia a alguno de los poderes anteriores, si eres trabajador de una pequeña o mediana empresa o eres autónomo…

Entonces, si deseas ser una persona emprendedora y ser valorada más por tus méritos o por tus ideas comerciales que por tus enchufes o amigos, o deseas que así sea valorado todo el mundo; si deseas ser tan solo un ciudadano independiente, la base de la sociedad civil en un sistema democrático; entonces en cualquiera de estos casos estimado compañero, entonces estás jodido.

votar

domingo, 7 de marzo de 2010

Ingeniería social inversa

Si se fusionan los conceptos de «ingeniería social» y el de «ingeniería inversa», probablemente conocidos por el lector, el resultado que se obtiene podría ser el que da título a este artículo.
 
Manipulación social El primero de ellos puede referirse a ciertas practicas delictivas en el ámbito de la informática realizadas con el objetivo de obtener información confidencial, pero el significado utilizado en este blog, es el del diseño de determinadas coyunturas socio-culturales desde el poder político o mediático; los únicos con la suficiente capacidad de influir en la sociedad a gran escala; destinadas a obtener un comportamiento predeterminado de la misma.
 
Por supuesto, cualquier acción tomada por el poder político-mediático provocará necesariamente algún efecto en la sociedad. Lo que se pretende entonces es averiguar cuales de esas acciones son tomadas con el objetivo expreso de lograr un efecto calculado. El filtrado de noticias, la elección de determinados titulares, la creación de leyes de escaso valor social pero de gran poder provocador en ciertos sectores de la misma  no afines políticamente hablando, son algunas de las herramientas posibles. Yendo más lejos, existen algunos grupos que sostienen que los sucesos traumáticos del 11M o del 11S, y otros como el de la Gripe A, son también herramientas cuyo objetivo pasaría por la utilización política de la supuesta reivindicación sectaria a través del terror.
 
De la misma forma que la ingeniería inversa pretende descifrar los códigos fuente de los programas a partir del comportamiento de sus ejecutables, o pretende descubrir el principio de funcionamiento del «man nen dokey» partiendo del funcionamiento de sus piezas mecánicas, con la ingeniería social inversa se intenta descubrir por donde pretenden los dirigentes de la sociedad encaminar nuestras necesidades y temores, y con qué objetivos, partiendo de los actos que perpetran cada día. Para ello, la principal técnica que se propone será la de demostrar las falacias en las que necesariamente han de incurrir los «ingenieros sociales» para lograr este tipo de objetivos.

martes, 16 de febrero de 2010

La nueva financiación de RTVE

Los que pagan, y los que cobran del estado escogidos por los políticos. Productoras que han creado su negocio gracias al dinero de los ciudadanos, más aún ahora que se ha eliminado la financiación por publicidad. ¡Viva la igualdad!:

Visto en el Blog de Alternativa Sindical

sábado, 19 de diciembre de 2009

La Ciencia-Ficción y la sociedad

Logo de «Plutón vervenero», una parodia y ridiculización del género, perpetrada en España Si nos guiamos por los horarios a las que son relegadas algunas series de Ciencia-Ficción en los horarios televisivos, o a la escasa cantidad de producciones propias de este género que vendría a indicar lo que se invierte en el, se puede llegar a la conclusión de que la Ciencia-Ficción en España no suele ser merecedora de la atención de los medios de comunicación y grandes productoras. Como ejemplo La chica de ayer, adaptación de la británica (y excelente) Life on Mars que seguramente no hubiera sido producida sin el precedente de Cuéntame como pasó, pasó sin pena ni gloria ¡los domingos por la noche! contrastando con la mayor atención y el relativo éxito de la parodia del género con la que nos podemos encontrar en Plutón B.R.B Nero. El cortometraje Cyclope (Carlos Morett, 2009) o la reciente producción Planet51 (Jorge Blanco, 2009), son excepciones que resaltan sobre el resto del desolador panorama.

Portada «Pulp» de un clasico español del género: la adaptación al cçomico de «La Saga de los Aznar», del valenciano Pascual Engidanos Sin embargo, desde aquellas publicaciones de bolsillo y los cómics Pulp de los años 60 y 70, la comunidad de aficionados no ha dudado en consumir con avidez los productos de calidad que se les ofrecía con cuenta gotas, sobre todo allende el océano, existiendo un colectivo de aficionados al género importante y cada vez mayor gracias al fenómeno de Internet y las redes sociales, que extrañamente no tiene una repercusión en los grandes medios que debiera, aparentemente.

Portada de un libro de esoterismo cuyo autor es conocido por sus relatos de apariencia real, pero completamente falsos y normalmente referidos a mitologias esotericas Uno de los escollos importantes que afectan negativamente a nuestro género preferido, son los errores de interpretación a la hora de definirlo. La mezcla con la fantasía, incluso por parte de muchos aficionados que tal vez han sucumbido al comprobar como en la librerías tenían que apartar los de este genero de magia en incluso de otros más «esotéricos» para encontrar los suyos, pueden ser los motivos.

Para estudiar algo más sobre ellos sería necesario profundizar sobre determinados aspectos culturales de la sociedad en la que vivimos, en la sociedad española en este caso. En mi humilde opinión, en todo el tiempo que llevo de aficionado a la Ciencia-Ficción y viviendo inmerso en esta sociedad que me ha tocado, he llegado a varias conclusiones, las cuales se dejan notar no solo en la afición a este género literario especulativo y científico, si no también en otros aspectos importantes, como por ejemplo la política.

Logo  del FECYT y del  MCI La Ciencia-Ficción guarda gran relación con La Ciencia, la de verdad, en el sentido que juega con especulaciones sobre ella, llamándosela también «género de anticipación». En España así como en otros países iberoamericanos, aunque parece que la situación mejora tímidamente, comparativamente se puede decir que existe un rechazo bastante generalizado hacia la ciencia. Por más que algunos medios deseen hacernos ver la botella medio llena, esta está todavía bastante vacía ya que si se observa detenidamente este estudio, «ciencia y tecnología» permanecen exactamente igual registrándose un aumento en «salud y medicina», lo que dicho medio lo interpreta como se puede comprobar en el titular de la noticia enlazada.

«Information Science»: la Documentación en los paises de habla anglosajona El hecho de poder y de tener que, demostrar un concepto sin ambigüedades ni florituras, no importando tanto si se sabe vender la moto o la cabra como si se ha descubierto una forma de avanzar en el conocimiento real, implica que los vendedores de humo y los encantadores de serpientes que habitualmente han copado y copan las altas jerarquías de los partidos políticos que dominan el escenario social y mediático, lo iban a tener mucho más difícil. Por supuesto, los medios de comunicación de un periodismo que se hace llamar «Ciencias» de la Información, usurpándoselo a La Documentación (Information Sciencie en los países anglosajones), se prestan alegremente a ignorar en lo posible a nuestro género, a cambio de ocupar un importante papel en el sistema.

Una de las lamentables, cutres y petardas esxcenas del programa de TV «Gran Hermano», que utiliza el nombre de una utipía de Ciencia-Ficción, y cuyo logo recuerda la imagen de HAL, el computador más famoso de la historia del cine del mismo género Naturalmente, en la medida en que programas como Cuarto Milenio cosechan suficiente éxito de audiencia como para permitir que otros como Redes hallan llegado a ser relegados al ostracismo nocturno de la madrugada, la audiencia también forma parte del problema. Pero si en algo son más culpables los medios y los responsables de la divulgación de la Ciencia, es decir, responsables de los medios de comunicación y políticos, es su supuesta mayor preparación para prestar el servicio que se supone deberían. Esto no es así, y por el contrario es habitual como se ha comentado, relegar la divulgación científica y el ocio basado en especular sobre ella propio de la Ciencia-Ficción, en beneficio del reinado de la tele-basura, los titulares tendenciosos, la prensa amarilla, y los comportamientos sectarios.

Esquema de las partes de una «espada de luz» La guinda a todo este desaguisado la ponen los traductores, en concreto los cinematográficos. Si ya en todo tipo de géneros suelen sorprendernos con unas traducciones de títulos bastante peculiares, en la Ciencia-Ficción como género especializado que es se debería cuidar algo más, ya que de lo contrario puede resultar hasta ridículo. Casos conocidos con el Condensador «de Fluzo», en lugar «de Flujo», son anécdotas puede que sin importancia y hasta cierto punto graciosas, pero la traducción absolutamente libre y equivocada de «Sable laser» en lugar de Lightsaber, introduce un error que va más allá de la ficción en si misma al confundir «laser» (una técnica de emisión lumínica real y conocida) con «luz» o «luminoso», conceptos relacionados pero completamente distintos. Es comprensible que la mera traducción literal no es suficiente ni adecuada dadas las necesidades de doblaje, por ejemplo, ¡pero que demonios, es su trabajo! Y si finalmente se aceptan estas traducciones cogidas de los pelos, los medios «tan profesionales» tal vez deberían explicar estas dificultades en lugar de difamar a la ciencia-ficción acusándola de errores que no son tales, y lo peor de todo, pareciendo que nos toman por gilipollas.

jueves, 30 de julio de 2009

domingo, 14 de junio de 2009

La Democracia según Federico

Si Javier Marías nos mostraba la democracia como el «menos malo» de los sistemas y según el, teníamos que dar gracias de no tener dirigentes como G.W. Bush o Hugo Chávez, el controvertido comentarista radiofónico que presume de defensor, más bien de ultra-defensor de los valores liberales, nos deja una no menos sorprendente definición de lo que en otros tiempos era el auto-gobierno del pueblo.

El polémico comentarista radiofónico Federico Jiménez Losantos

el mecanismo de la democracia que existe para no llegar a la guerra civil, pa.. como mecanismo de cambiar de gobierno … luego las libertades las garantiza un régimen liberal, la separación de poderes etc., la libertad de todos los días, pero además, cada cierto tiempo conviene ver si cambiamos o seguimos con el gobierno, se vota, y así no hay que acudir como los visigodos al magnicidio, al regicidio, a cortarle el pescuezo al prójimo o a pedir ayuda al Islam, que luego va y se queda…

«…para no llegar a la guerra civil…» ¡¿?!… Es tan impresionante esta frase que creo que por eso se trabuca un poco. O si no esta otra: «…cada cierto tiempo conviene ver si cambiamos de gobierno…». Increíble. Es decir: que si esa separación de poderes que no se sabe muy bien a que separación se refiere, funciona tan bien, y el régimen de libertades es tan estupendo, ¿para que demonios se ha de llegar a una guerra civil? ¿tanta libertad hay «garantizada» que para arreglar las cosas habría que organizar una guerra civil? ¿en una democracia se ha de llegar a situaciones tan extremas como para tener que cambiar de gobierno, como única opción a una guerra civil? ¿la única forma de cambiar de gobierno es tener que esperar «cada cierto tiempo» y escoger las únicas alternativas que nos ofrece una casta política? ¿es esa la idea de libertad del Don Federico? ¿los cambios de gobierno son solo tras tirar la cuerda hasta casi romperla? ¿es la democracia un juego de sogatira para F.J. Losantos, en donde los políticos tan solo marcan la raya en el suelo?

El popular (sic) «Juego de la Soga»

Por otro lado, manda narices que haya que remontarse a los visigodos para hablar de sistemas de gobierno ¿tan poco hemos progresado? Encima, dando un dato falso: los visigodos elegían a sus reyes, no los mataban para cambiarlos, pero la carencia de un control del poder y de un marco legal adecuado, propiciaban las luchas internas llegando a eliminar a los contrarios. Es decir, un sistema electivo de gobierno (no se puede hablar de democracia ni en el caso de los visigodos, ni en el sistema partidocrático español), no es garantía de nada, ni un mecanismo para evitar guerras civiles.

Como diría el de «Alarma Social»: esto se nos va de las manos.

Audio original:

miércoles, 18 de marzo de 2009

España: marzo de 2004

El 11 de septiembre de 2001, menos de tres años antes de la fecha que abre el título de este artículo, la mayoría de ciudadanos de todo el mundo observamos atónitos como un par de aviones comerciales se estrellaban contra los tal vez, edificios económicos más emblemáticos y representativos del capitalismo del mundo, y de a la vez, nación más poderosa del mismo.

El 2º avión, apunto de impactar contra uno de los edificios
La indefensión y pánico por la que es imaginable pasarían los desdichados pasajeros de los aviones, o la visión de gente del interior de los edificios que prefieren lanzarse al vacío a una muerte segura, antes que pasar por otra igualmente certera pero tal vez más horrible aún a causa del fuego; son una conjunción de factores que no pueden ser considerados como simples hechos traumáticos: conmoción, sorpresa, temor, desconcierto. Los esquemas hasta ese momento habituales, en cuanto al orden establecido, a la seguridad, a la falta de enemigos que occidente y su máximo representante había dejado de tener desde que cayera la antigua Unión Soviética, parecía que se desmoronaban al mismo tiempo que lo hacían ante nuestros alucinados ojos, las Torres Gemelas.

George W. Bush, anterior jefe del ejecutivo de los EUA ¿Qué clase de mundo estábamos construyendo y dejando a nuestros descendientes? Puede que pensase mucha gente. Desde algunos foros y medios de comunicación el panorama que anunciaban era el de una guerra entre occidente y el nuevo enemigo a batir: el fundamentalismo islámico terrorista, y a los que les apoyan. Otros esperaban la reacción del Jefe del Ejecutivo del país violentado, un polémico presidente George W. Bush que poco después invadiría Iraq, escogiendo para ello el motivo que más les convino, fuera cierto o no, y que a la postre no lo fue.

«Proyecto Matriz», base de la supuesta trama conspiranoica relacionada con el 11S Todo lo relacionado con el trágico y brutal atentado en Nueva York, está rodeado de extrañas circunstancias. Se ha hablado de una conspiración, en la que el propio George W. Bush podría estar implicado, sospecha a la que también ha contribuido el polémico director de cine Michael Moore, con su película Fahrenheit 9/11. Lo que es indudable en cualquier caso, es el impresionante carácter mediático de los sucesos, llegándose a definir los mismos como un episodio de hipnosis colectiva, al modo de un espectáculo televisivo.

Pero dejando a un lado todas estas cuestiones misteriosas; seguramente irresolubles para la mayoría de ciudadanos y que lo único que parecen conseguir es la distracción de otros problemas más importantes; hay algo que a pesar de ser muy verificable y que afecta de lleno a estos, ha pasado desapercibido para la mayor parte de la sociedad, o al menos, no suele ocupar una parte importante en los debates sobre el tema. Algo que comenzó a gestarse en aquellas fechas y se padeció en España tres años después: la utilización política (y electoralista en el caso español) de un crimen.

Nótese que no se refiere el asunto a la participación o implicación en el crimen, sino en la postura que se tenga ante el. Y al decir postura se refiere a la forma de actuar y lo que se demuestra con ello, no a las grandilocuentes y demagógicas declaraciones a las que nos tienen acostumbrados nuestros políticos y medios de comunicación.

Tras el atentado del 11S ¿al lado de quien se colocaba cada uno? ¿era suficiente una discrepancia con la cultura o la sociedad norteamericana, o con su dirigente George W. Bush conocido ya en aquel entonces antes de Irak por sus abusos bélicos, para manifestar cierta conveniencia de cualquier tipo por estos atentados? ¿aporta algo útil a la valoración política de una legislatura, la voluntad de uno o unos asesinos, que de esta forma se convierten en inadvertidas herramientas criminales al servicio de una ideología?

Famosa fotografía representativa de la Guerra Civil Española La respuesta a estas preguntas va a depender seguramente mucho según de la sociedad en cuyo seno se hagan. En sociedades tribales primitivas, o en aquellas en donde no se han superado algunos episodios violentos como una Guerra Civil, y en las que la aniquilación del contrario como método político no se ha llegado a desterrar del todo, existirá en mayor medida quien piense, aunque sea para sus adentros: ¡ya era hora que alguien le bajara los humos a estos norteamericanos!

Los anteriores presidentes de España y los EUA, en una de sus polémicas reuniones En España salieron muchos de estos demonios a la luz, debido a las similares por trágicas circunstancias del atentado en Madrid, el 11 de marzo de 2004. La implicación española en la guerra de Irak, merced al apoyo que Aznar manifestó con el envío a dicho país de tropas de apoyo logístico, convirtió la cuestión de la autoría del atentado en un elemento potencialmente clave desde un punto de vista electoral, como si los cuatro años anteriores no fueran suficientes para evaluar la gestión, y el capricho asesino de un grupo de descerebrados fundamentalistas, tuviera que ser el que lo decidiera. Seguramente ellos, políticos y medios de comunicación, conscientes de que tras 30 años de la partidocracia a la que nos habían sometido, la sociedad española no había aprendido realmente apenas nada de lo que implica una democracia y Iñaki Gabilondo, protagonista de algunos de  los más lamentables episodios de manipulación mediatica.temerosos de la influencia que en los electores pudiera tener el atentado; algo que en una sociedad madura no debería ocurrir jamás; corrieron a la desesperada a lanzar titulares, emitir comunicados, y realizar llamadas telefónicas en donde se insinuara la participación de ETA, o directamente se emitieran falsas e infundadas noticias sobre terroristas suicidas en el atentado, que nunca existieron.

Javier Bardem artista subvencionado por el actual ejecutivo español, berreando en contra de AznarManifestaciones el día de la jornada de reflexión del 13 de Marzo de 2004, delante de uno de los partidos participantes de dichas elecciones, y que había estado al frente del gobierno en la legislatura anterior realizando las labores legales de representación que el sistema político le permitía, merced a la mayoría absoluta que disfrutaba gracias a los votos que los electores le dieron en su día. No había crimen, todo era legal, aunque la labor de gobierno y sobre todo de representación haya sido desastrosa. Sin embargo, las declaraciones o denominaciones de «Aznar asesino» o «PP terrorista» fueron habituales durante aquellos días y los años siguientes aún hasta nuestros días, mientras se ha tenido que oír como se le llamaba a alguien como Otegi, que no ha tenido tapujos en mostrar su apoyo a grupos terroristas, hombre de Paz.

Según este escenario, tras un atentado terrorista los culpables no eran los criminales que lo habían perpetrado, eran en cambio unos políticos que, para bien o para mal, habían realizado las labores que su cargo les permitía. El culpable no era tampoco el sistema político que lo sustentaba, a pesar de la evidencia. De esta forma, el asesinato se convertía en elemento de propaganda electoral, asunto que no parece haberles desagradado a los que les ha beneficiado, y del que se aprovecharon en su día todo lo que pudieron.

Los medios de comunicación, especialmente entre ellos el Grupo Prisa, debieron de continuar con sus experimentos sociológicos, y unos meses después de aquel lamentable marzo de 2004 que ha significado un cambio en la historia de España y la constatación del fracaso de la transición, en septiembre, nos sorprendía a los que estábamos en sus listas de correo con una repugnante campaña publicitaria:

Imágen principal de la lamentable campaña de promoción del Grupo Prisa

La muerte de unas 3000 personas se utilizaba tranquilamente para una campaña de promoción. Pero claro, es que los 3000 muertos eran gringos (sic). Afortunadamente, el experimento no les fue muy bien, y tuvieron que pedir perdón por esta campaña unos días después, dando todo tipo de escusas gratuitas. No obstante, el partido que desde entonces desempeña la labor de gobernación (y sus medios afines, como el citado) y a falta de conocimiento para hacer otra cosa, ha tenido que rentabilizar al máximo lo que interpretaban como un factor clave que les hizo volver al poder: la utilización política del atentado del 11M.

De esta forma, se ha tergiversado, falseado y mentido, sobre las noticias relacionadas sobre el sumario y el posterior juicio. Con un sumario en cuyas fuentes se había eliminado de forma completamente irregular toda referencia a ETA, motivo por el cuál esta no podía aparecer y por tanto, imposible realizar cualquier tipo de juicio sobre su participación o su ausencia. A pesar de ello en algunos diarios, entre ellos EL PAÍS, se afirmaba en uno de sus titulares que el tribunal descartaba al citado grupo terrorista, lo que no puede ser cierto por los motivos explicados. Lo importante es transmitir una idea, independientemente de su veracidad, algo que desde luego no es propio de un medio de comunicación, sino más bien de un instrumento de propaganda política.

J.L.R. Zapatero, actual presidente del gobierno La implicación aunque fuera indirecta en el atentado, no es conveniente desde un punto de vista político. Se anteponen de esta forma los intereses partidistas a los de esclarecer el trágico suceso. Toda la pantomima política se vendría abajo como un castillo de naipes, si se admitiera que la banda terrorista ETA aparecía por algún sitio aunque fuera tangencialmente, desmontando de esa forma un elemento clave en su estrategia electoral. Si a esto se le añade la muy apresurada destrucción de los trenes que contrasta de forma espectacular con la practica habitual en la investigación de un desastre aéreo, por ejemplo, no queda otro camino que desconfiar, no del gobierno tan solo, sino del mismo sistema político que permitió los abusos del anterior presidente, y que permite los del actual.

Más información:  

sábado, 16 de febrero de 2008

Huida hacia adelante

Tensión, crispación, dramatización... falta otra: manipulación. Ahora que ya se han desvelado cuales son las «pequeñas tácticas de campaña» que practican los partidos políticos en sus campañas electorales, en este caso el PSOE, falta ver entonces, cuales son las «grandes tácticas de campaña» de este partido.

Si durante unos segundos de despiste se ha descubierto que el principal argumento que el partido gobernante ha utilizado contra la oposición, precisamente por cumplir esta función (primordial en una democracia de verdad), es una «pequeña táctica de campaña», que misterios podrían descubrir los ciudadanos si accedieramos al resto de estratagemas que estos políticos preparan con nuestro dinero, para pretender que les escojamos para acceder al estado y manejar el resto de recursos y riqueza (la que quede). Encima. Claro, con razón prometen que nos van a devolver 400 €, así cualquiera.

Con esta actitud, no se puede tener la desfachatez de pretender que les escojamos para ocupar el estado durante cuatro años, usurpando nuestra capacidad de decisión durante todo ese tiempo. Lo menos que se puede pedir a los candidatos y a sus medios de comunicación y propaganda colaboradores, es que se dejen de huidas hacia adelante y dejen de tomarnos el pelo. Como poco.


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lunes, 29 de octubre de 2007

Javier Marías: las odiosas comparaciones y su falta de cultura ... democrática

Si los principales divulgadores de este trozo de península llamado España por unos cuantos, se dedican a dar versiones tan simplistas de nuestro sistema político que acaban siendo confusas y equivocadas en lugar de ilustrarnos con conceptos claros y sacarnos de esta ignorancia política, no es de extrañar el ambiente polémico-partidista que vivimos, por intentar deducir solo uno de los posibles motivos.

Escritor Javier Marías

El conocido escritor Javier Marías, colaborador del suplemento semanal de EL PAÍS, publicó en su blog, dentro de la llamada sección «LA ZONA FANTASMA», sendos artículos de lo mucho que nos equivocamos «la gente». En la entrada del día 16/09/2007 está disponible el primero de ellos, y una semana después, el 23/09/2007 se puede acceder al siguiente.

Articulo del 16/09/2007: «Cuando la gente no tenemos razón»

Sin ánimo de buscar tres pies al gato y procurando no sacar frases de contexto, intentaré aclarar y razonar, sobre algunas frases que se irán citando, en el orden en que son leidas en el texto original.

El sistema democrático tiene un inconveniente o peligro en el que en los últimos tiempos se está cayendo sin cesar, a saber: su intento de traslación a todos los ámbitos, es decir, también a los que no son estrictamente políticos

Completamente de acuerdo. De hecho, esta es una de las críticas que se le puede hacer a la famosa enciclopedia abierta Wikipedia, en cuanto a las decisiones tomadas «democraticamente» sobre algunos artículos, o la prevalencia de ciertas opiniones gracias a unos tambien ciertos (o inciertos) grupos que, o bien gozan de mayoría, o que simplemente están más ... «organizados». También se puede extender al mundo científico (así es cómo se le llama normalmente a cierto sector subvencionado por los estados occidentales), en en cuál se aceptan como válidas determinadas teorías (por ejemplo, las del calentamiento global), que como teorías que son, no están demostradas. Vale, de momento, vamos bien.

Pocas personas refutarían hoy que, aunque imperfecto, es el sistema más aceptable, razonable y justo de darse una gobernación

Hummm ... si, claro. Agradecemos al Sr. Marías que nos lo recuerde. En realidad, no lo habíamos dudado (¿tal vez el si?), y tampoco deseamos pensar mucho en esas pocas personas que lo refutan, que haberlas hailas. Pero bueno, bien, sigamos.

No tanto porque los votantes acierten en sus preferencias (pocas veces lo hacen, en realidad, y, sin salirnos del presente, no hay más que mirar a los Estados Unidos, a Venezuela, a Irán o a Italia hasta hace nada, que tuvo durante años encumbrado a Berlusconi), sino porque el conjunto de los ciudadanos está dispuesto a aguantarse con los resultados, por disparatados o dañinos que parezcan, a acatarlos y respetarlos.

¡Ooohh!, que lástima. ¿El tema no era la aplicación del sistema democratico en campos fuera de la política? ¿para que se menciona ahora? El comienzo del artículo parecía indicar que se iba a criticar el uso de las decisiones tomadas mediante un sufragio o votación (lo que hoy en día es tomado de forma simplista como democráticamente), en campos donde no es posible llegar a un conocimiento preciso y veraz, pretendiendo simplemente conocer la decisión de la mayoría. No ha sido así, y al poco de empezar el artículo, el conocido escritor ha fintado y se ha metido en política ¡y cómo! Veamos:

  1. Acierto en las preferencias: se introduce el Sr. Marías en un concepto peliagudo, ya que, ¿quién es el para decir si se ha acertado o no, en una determinada opción? ¿y nosotros? ¿que criterios de valoración utiliza, para determinar y juzgar las opciones escogidas de las que habla? Reune una lista de ejemplos variopintos, consistente en una serie de paises de los cuales se espera que el lector piense en sus respectivos presidentes (se supone) y, dada la diversidad de casos, es dificil no estar de acuerdo en que a alguno de ellos no lo hubieramos dejado de votar nosotros. Esta es la cuestión, ¿cuando se supone que es una opción válida? ¿cómo eran las alternativas en cada uno de los casos? Y otro aspecto interesante ¿por qué no se cita a España o Francia, casos bien cercanos?. Al de Francia aún no lo conocemos ( ... sin salirnos del presente ...) pero al nuestro si. Aaaaah, vale, será porque en España, hemos acertado.

  2. Falsa analogía: ademas de lo anterior, se comparan casos sustancialmente distintos. Comparar el caso de Irán con el de Venezuela, o a este último con el de los EUA, demuestra un desconocimiento de sus sistemas políticos abrumador. Las consecuencias de un posible «error» son distintas en cada caso, por lo que a la hora de elegir se tendrán criterios distintos y restricciones diferentes. Por ejemplo: en los EUA, una elección del Jefe del Ejecutivo (del estado en su caso), tiene un significado distinto al de España, al igual que con el de Venezuela (aún siendo distintos también entre sí). No son comparables por lo tanto, para empezar porque aquí no se puede elegir al jefe del ejecutivo, sino, que se elige al partido que lo presenta como primer candidato, de forma similar a Venezuela. Además, en los EUA, se tiene la posibilidad de elegir al legislativo, cosa que ni aquí ni en Venezuela (salvo algunos matizes) es posible, ya que una vez más, es el partido elegido en la misma convocatoria que para el ejecutivo, el que lo decide. Tampoco se comenta nada del tercer poder, el Judicial, que salvo en los EUA, no existe en ninguno de los casos mencionados, ni en el caso español, un sistema que intente independizar y separar a este poder del resto, para evitar cosas como el despotismo, por ejemplo.

  3. Desvío de atención: no solo no se comparan los resultados de la gobernación en los paises de los ejemplos que se citan de una forma razonada, sino que se reduce a personificar dicho gobierno en sus presidentes (caudillismo). Simplemente se supone que nos caen mal, los respectivos representantes políticos. Este error también se relaciona con las famosas encuestas tras la celebración del debate sobre el Estado de la Nación, en donde se dirime «quién ha sido el ganador», en asuntos como quién es «más moderado», quién «ha convencido», en resumen, algo así como una prueba psicotécnica, de personalidad o de carisma.

  4. Concepto de democracia: para ilustrar fantásticamente el curioso concepto de democracia de Don Javier, repitamos esta estupenda frase: ...porque el conjunto de los ciudadanos está dispuesto a aguantarse con los resultados, por disparatados o dañinos que parezcan, a acatarlos y respetarlos... y así durante cuatro años. No se que es peor, si refutar la democracia, o compararla con esta definición.

más cosas ...

Es decir, lo importante de la democracia no son los gobernantes que de ella emanan (recuérdese que Hitler alcanzó el poder mediante urnas y pactos), sino el acuerdo de la población al respecto: quienes la mayoría quiera que gobiernen, esos gobernarán sin discusión

Lo importante en una democracia es que el pueblo soberano gobierne. Para ello es necesario la igualdad ante la ley, evitando con ello que las ideas de una parte prevalezcan sobre las demás en el gobierno (oligarquía). Y para asegurar esto, hace falta vigilar al gobierno para que la ley mencionada se cumpla para todos igual (poder judicial independiente), o lo que es lo mismo, la separación de poderes es necesaria en gran medida. No había igualdad legal en Alemania si ocurrió lo que ocurrió con una parte del pueblo Aleman. Por lo tanto, no había democracia en Alemania, y fué precisamente porque nadie pudo discutirle, por lo que se gobernó como se gobernó. Igualmente alejado de la democracia son esos «pactos» con grupos no mayoritarios (se supone) y que por lo tanto, no son decididos por los ciudadanos (los que deben gobernar y los únicos con los que hay que «pactar» ... en una democracia). En definitiva, no son importantes los gobernantes que emanan del resultado de unas elecciones, pero si lo es la discusión posterior sobre cómo se lleva a cabo esa gobernación. El aceptar un resultado electoral no tiene porqué conllevar la aceptación de todas y cada una de las decisiones que se tomen posteriormente. Para eso están los parlamentos, para debatir y realizar votaciones, en las que deberían participar los representantes elegidos libre y directamente por el pueblo, no por un mandatario a su antojo. Además de todo esto, el Sr. Marías se olvida de un protagonista fundamental en una democracia: la oposición. No se habla de la utilización de la fuerza (única opción considerada por Don Javier), sino del uso de las instituciones por parte del pueblo o sus representantes para regular el poder concedido a los políticos.

Y para ser -seguir siendo- verdaderamente democrático no basta con haber sido elegido de ese modo, aunque sea condición necesaria. También hay que gobernar de ese modo, y por eso no he pestañeado al tildar a Chávez de dictatorial, por muchos votos que cada vez obtenga ahora en sus untadas urnas (untadas de petróleo, se entiende).

La cuestión no es que el que gobierna sea democrático, sino que el sistema lo permita, cosa que no ocurre en Venezuela, pero si que puede ocurrir en los EUA si los representantes realizan su labor, aunque su presidente nos caiga fatal y no sea democrático.

O, por recurrir a otro ejemplo: casi todos los norteamericanos condenan hoy los excesos y abusos del McCarthismo de los años cincuenta, y en cambio no desaprueban algo mucho más grave que aquello y que se da en nuestros días, el Guantanamismo

Don Javier expone varios ejemplos, pero se ha escogido este por ser doblemente cuestionable como razonaré a continuación. En un artículo anterior, se explicaba cómo las conclusiones obtenidas merced a un conocimiento posterior a un suceso determinado, no invalidaban a las acciones tomadas en su día, cuando no se tenía dicho conocimiento. La incorrecta utilización de lo acabado de exponer es conocido como la Falacia del Historiador, y en base a ella se puede decir que el que los americanos no cuestionaran las acciones tomadas por el gobierno contra ciudadanos sospechosos de colaborar con el enemigo (guerra fría) por el hecho de tener una ideología determinada, y lo hagan más de cuarenta años después en otro contexto completamente distinto, es bastante lógico y humano (en la medida en que estas dos cosas puedan ir juntas). Efectivamente, el menoscabo en los derechos civiles es un error en cualquier circunstancia, lo que ocurre es que en este caso, precisamente fue la ley de los EUA (Primera Enmienda de la Constitución) la que permitió que algunos personajes relevantes protestaran públicamente en contra de esta medida. Esto no impidió que una parte de la sociedad discriminara a dichos personajes, pero se trataría entonces de un problema social, no legal, ni del sistema político. La «gente» nos equivocamos, por supuesto, por eso el sistema debe tener unas funciones claras de protección y defensa del ciudadano, a través del cumplimiento de la ley, independientemente de quién gobierne.

El guantanamismo, por utilizar la misma palabreja inventada por el Sr. Don Javier Marías, es uno de los culpables de los grandes prejuicios que se tienen en contra de los EUA, y (muy probablemente) con razón. Seguramente por este motivo es utilizada ahora para relacionarla (muy probablemente) de forma equivocada, con la decisión de votar o no a un representante político. En este caso, el gobierno, se aprovecha de una falta de capacidad coactiva de las instituciones internacionles para mantener esta base. Es decir, no significa que la gente apruebe directamente, la utilización que se le dan a dichas instalaciones. En todo caso, se les puede acusar de confiar en exceso del sistema legal internacional, al hacerlo de la misma forma que confían en el suyo.

Decididamente, los americanos son unos inocentones.

continuará....

viernes, 29 de diciembre de 2006

Occam y su navaja

occam Viene siendo habitual la utilización de un determinado concepto en lo relativo a las discusiones recientes sobre el 11M, con diferente fortuna como se verá a continuación. El concepto es La navaja de Occam:

Definición y consideraciones

Julio Plaza en Hispalibertas explica muy bien lo que es. También se puede consultar nuestra flamante Wikipedia en español. Para ahorrar tiempo al lector, se explicará que este concepto consiste básicamente en que, dadas varias explicaciones a un suceso o problema, se ha de dar prioridad a la más sencilla de ellas, que no añada necesidad de nuevas explicaciones. También es llamado principio de economía o de parsimonia, y se atribuye su autoría al fraile franciscano inglés del siglo XIV, Guillermo de Ockham.

Algo que sin embargo parece que no queda suficientemente claro al explicar este concepto, es que las posibles soluciones que se barajen, deben ser completamente satisfactorias, o en su defecto, lo han de ser igualmente. Si se encuentra alguna excepción, error, o descubrimiento que invalida o cambia esta situación, descartando o poniendo en duda razonable alguna de ellas o todas, hay que buscar otra o dejarla a un lado.

Es decir, al especificar que se ha de priorizar la sencillez, se refiere a la forma final, no al trabajo necesario para encontrar la explicación. Tampoco se ha de tener en cuenta aspectos subjetivos, en el sentido que por evidente que algo parezca, el proceso de investigación ha de ser igualmente minucioso, exhaustivo y completo, todo lo que haga falta. El resultado no tiene por que obedecer a criterios estéticos necesariamente, y mucho menos, políticos.

Ejemplo

Una de las muchas citas que se atribuyen a Albert Einstein es la siguiente:
Se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo.
Por lo visto aplicó esta idea a su famosa ecuación que relaciona la masa con la energía:
E=m c²
Esta expresión destaca por su sencillez, pero es indudable que el esfuerzo intelectual necesario para deducirla y demostrarla es enorme. En todo caso, el mérito consiste en encontrar una explicación sencilla a algo complicado. Pero puede ocurrir que esta solución no sea tan sencilla como nos gustaría, si no satisface plenamente el problema.

Casos prácticos: interpretaciones del 11-M y la navaja de Occam
(No se tiene la intención de criticar, ni valorar el contenido de otros blogs, salvo su uso como ejemplos en aquellos puntos en los que se utilice este concepto)

Por un lado, en el blog La espingarda se usa la navaja de Occam para presentar la hipótesis de que la mochila de vallecas fué puesta a posteriori y nunca estuvo en los trenes. En este punto hay que aclarar que la navaja de Occam no es útil para demostrar nada, y que su utilización se reduce a eliminar o descartar vías de investigación temporalmente, siendo previsible volver a ellas en caso de encontrarse con un callejón sin salida .

Es decir, es posible que la mochila no estuviera en los trenes, pero tampoco se puede asegurar ni esto ni lo que conlleva, y la solución alternativa a la oficial produce más dudas y necesidad por tanto, de más explicaciones. No obstante, en la medida en que dicha versión oficial no satisfaga completamente la validez de las pruebas principales, será necesario tener que buscar esas otras explicaciones adicionales.

Por otro lado, en un artículo anterior de esta misma bitácora que tienen delante, se explica que según varios artículos de EL PAÍS, el comisario José Cabanillas afirmaba que al ser del Magreb los sospechosos, había que incluirlos:
"dentro del ámbito de la Yihad islámica"
Aquí es donde entran las valoraciones subjetivas. Independientemente de si el Sr. Cabanillas aplicaba o no conscientemente la navaja de Occam, el relacionar a estos hombres con la Yihad es bastante apresurado. No es desde luego la única explicación, y que nos parezca lo más probable obedece a una coyuntura específica, la de la guerra de Irak.

Para finalizar, además del uso de la navaja de Occam que se hace en el en el blog Desiertos Lejanos, habría que destacar dentro de lo que se podría llamar fenomeno blog que, así como han surgido algunos blogs en repuesta a estas incógnitas surgidas alrededor del atentado del 11-M como el del Luís del Pino, este parece que surge como respuesta a la propia aparición de estos blogs.

En el artículo enlazado de esta bitácora referenciada, se comenta en la introducción al artículo lo inverosímil de las teorias conspiratorias, como si de alguna forma esto constituyera en si mismo algún tipo de demostración, o preparando al lector para la posterior aplicación particular de la navaja de Occam. Supongo que si el 10 de Septiembre de 2001 alguien dijera que un islamista radical ha organizado un grupo internacional financiado y entrenado con recursos de EUA, y que dicha organización ha enviado a un grupo de agentes terroristas a cursos de pilotaje de aviones comerciales con la intención de secuestrar varios de ellos y estrellarlos contra las Torres Gemelas matándose ellos mismos y a todos sus ocupantes, sería tachado de paranoico o desequilibrado mental.

En cuanto a la aplicación del concepto que nos concierne en relación a los suicidas de leganés, efectivamente, que las explicaciones que nos dan las teorías conspiranioicas sean más complicadas o añadan más dudas, demuestra que son insuficientes para aclarar nada o demostrar la validez de dichas teorías, pero no elude el hecho de que la versión oficial tampoco aclara las dudas que se presentan. Es decir, que es insuficiente achacar sin más que se trata de un suicidio colectivo, sin más prueba que la relación mediática con la mencionada Yihad, solo por que es más sencillo.

¿Cuál es la realidad? La navaja de Occam ha tenido una gran importancia en el desarrollo científico, ya que ha servido para conducir las investigaciones por caminos más cortos, pero no es un método de demostración propiamente. Los postulados o hipótesis de las que se partan deberán ser igualmente sólidas, o lo deberá ser la conclusión final a la que se llegue. Si un camino elegido no lleva a una demostración total o suficientemente satisfactoria de los hechos, habrá que efectuar de nuevo la investigación sin descartar apresuradamente otras opciones.

De esta forma, mientras que se habla de lo inverosímil de las teorías conspiranoicas, se elude hablar de la solidez de las pruebas actuales. Más grave que no poder demostrar que algo es falso pero existir la posibilidad, es no poder demostrar que es cierto y seguir adelante con ello conociéndolo.

viernes, 21 de octubre de 2005

Principio de la comunicación y el papel de los medios

¿Qué es la comunicación? ¿hacen los medios supuestamente destinados a establecerla, honor a su nombre? Ya que es un concepto del que se hablará bastante en esta bitácora, es recomendable que veamos con algo más de detalle, en qué consiste. Aunque se va a seguir la interpretación más clasica de este concepto, esta es suficiente para extraer conclusiones interesantes, como se verá.

Definición

La comunicación la forman dos «entes» que intervienen no necesariamente de forma voluntaria (pueden ser una o varias personas, animales u objetos, por ejemplo, dos o más ordenadores, y en el caso de ser personas, pueden ser receptores sin ser conscientes de que lo son -subliminal-), uno es el emisor, que con un determinado código, desea enviar un mensaje a un receptor, empleando para ello un determinado canal de comunicación (de forma oral, postal, electrónica, escrita, etc.), y todo ello dentro de un determinado contexto formado a su vez por todos los elementos anteriores, incluidos emisor y receptor.

A todo esto se le añaden otros elementos, como el ruido, que lo forma todo aquello que dificulta la comunicación, es decir, que complica la llegada y la lectura al receptor, del mensaje que envia el emisor. Para evitar esto se usan las redundancias, que son duplicidades de la información, para minimizar el efecto del ruido.

Las comunicaciones que nos ocuparan serán normalmente de tipo unidireccional o unilateral, o sea, que el emisor emite el mensaje esperando que el receptor lo recoja y lo entienda. La comunicación solo será efectiva cuando se cumpla esto último. La comunicación será bidireccional o bilateral, cuando el receptor devuelva al emisor algun tipo de respuesta.

Ahora bien, dependiendo del motivo de la comunicación o del contenido del mensaje, este producirá un efecto en el receptor (función apelativa o conativa). Es perfectamente posible que el motivo del emisor sea precisa y únicamente causar un efecto en el receptor y para ello utilizará un determinado mensaje, con un determinado código y en un determinado contexto, todo perfectamente estudiado. Y si además el emisor puede comprobar el efecto causado en el receptor, verificará la adecuación del mensaje o en caso contrario, podrá modificar el mismo para lograr el objetivo o efecto en el receptor (realimentación, por ejemplo, las encuestas). Pongamos un ejemplo imaginario:

Ejemplo

Tenemos un partido politico que desea causar un determinado efecto en el electorado (que le voten). Para ello utlizará mitines, ruedas de prensa y declaraciones en los medios de comunicación. El Emisor será el partido político, el mensaje será su programa electoral, el código todo el conjunto de expresiones, lenguas y gestos utilizados, el contexto el conjunto de la sociedad y su problemática, el receptor el electorado o el público en general y el canal los medios de comunicación.

Ahora bien, supongamos que el partido político controla al medio de comunicación más importante. En este caso, podría adecuar además de su mensaje y código utilizado, también el canal y el contexto (los medios de comunicación puede crear un ambiente determinado, modificando el contexto de esta forma, destacando un determinado tipo de noticias y ocultando otras) para acomodarlos a sus propios intereses.

Es decir, se puede llegar a lo siguiente: que la búsqueda de que el mensaje (programa electoral) sea del agrado del receptor deje de tener importancia (es decir, el satisfacer las necesidades de los ciudadanos, en la forma requerida por ellos), ya que se puede modificar al contexto, en el que se incluye el ciudadano (receptor), para que le guste el mensaje que se quiere inculcar, a conveniencia del grupo político y mediatico. De la misma forma, sería factible manipular el contexto para impedir que partidos políticos competidores transmitan su mensaje al público en condiciones adecuadas (introducción de ruido).

Conclusión

De esta forma, el objetivo deja de ser, si es que alguna vez lo fue, el satisfacer las necesidades políticas de representación de los ciudadanos, para pasar a ser el encontrar las formas de modificar el contexto y al público en consecuencia, para que sea receptivo, a la vez que se determina qué tipos de ruido son más efectivos para entorpecer a los mensajes competidores.

Esto es solo imaginario...¿no?

Fuentes

miércoles, 19 de octubre de 2005

¡Atención! Cambios en los enlaces del El País.

Cuidado por que acabo de advertir que el contenido del enlace de El País de la noticia analizada en la publicación anterior ha sido modificado sensiblemente sin conocer que ha ocurrido con el artículo anterior. Solo es parecido en su 2ª mitad, así que lo digo por si se encuentra alguna diferencia entre las citas textuales y el texto enlazado. A continuación están los artículos escaneados:

Articulo original usado en el análisis:



Articulo posterior que lo sustituye:


Las falacias de Zapatero

En relación a las declaraciones en el senado del actual presidente del gobierno de todos los españoles.

El presidente del Gobierno de España, en una de sus intervenciones en el Congreso de los Diputados

Zapatero ha subrayado que hay que reconocer la existencia de sentimientos identitarios diversos entre los españoles, y ha dicho que la grandeza de la convivencia es saber integrarlos y respetar los sentimientos profundos de una Comunidad por su historia, su cultura o su lengua. «Eso cabe en la Constitución», ha dicho Zapatero, quien ha añadido que es posible una denominación de Cataluña respetuosa con su «fuerte identidad» y con el artículo 2 de la Constitución, «tanto en su letra como en su espíritu».

Efectivamente, no solo cabe en la constitución, sino que ya están recogidos todos estos preceptos. De cualquier forma, la constitución debe garantizar la libre expresión y auto-identificación de los ciudadanos y al mismo tiempo, garantizar igualmente que este derecho de unos no afecte a los del resto de los ciudadanos. Esto implica necesariamente la creación de una norma común y consensuada, así como las posteriores modificaciones que se apliquen a la misma, esta es, la Constitución Española de 1978(1).

Habría que añadir que un sentimiento de «fuerte identidad» no es condición suficiente para que al resto les parezca igual. Por ejemplo, por más que yo me identifique fuertemente con Napoleón Bonaparte, es complicado que los demás me vean como el (¡quien sabe!) y lo que es inaceptable es que pretenda imponer a los demás no solo como me tienen que ver, sino que además, como se tienen que ver a si mismos.

Continuando con esto, y en mi opinión, también existen otras comunidades con un fuerte sentimiento de autoidentificación, histórica, cultural, literaria, idiomática, geográfica, económica, etc. reconocida y palpable (a pesar de todo) como la Comunidad Valenciana, y que no necesitan obligar a los demás a verlos de una determinada forma y en donde conviven desde hace siglos varias culturas en relativa armonía (a veces lógicamente alterada).

Para Zapatero, hay que rechazar «la verdad incuestionable de una posición» y hay que «transigir con la verdad» y llegar a un acuerdo de convivencia entre las diversas identidades. El presidente del Gobierno se ha mostrado convencido de que el entendimiento se va a abrir paso porque los españoles confían en sí mismos, saben cómo hacer las reformas y «cómo olvidar a aquellos que a cada reforma anuncian una catástrofe».

Nos dice claramente que debemos aceptar, «transigir» con lo que nos digan los políticos catalanes, sea lo que sea lo que nos pretendan imponer. Luego emplea la falsa adulación apelando a nuestro orgullo y relacionado nuestra magnificencia con la de aceptar sin rechistar los que nos dicen (esta situación aparece mucho en las películas, cuando el malo le dice al bueno «se inteligente y acepta mis condiciones»).

La última afirmación es una afirmación gratuita, ya que independientemente de si entra o no en la labor de la oposición el criticar las acciones del gobierno, en ningún momento niega que sea alguna catástrofe esta reforma o da argumentos para que no lo pensemos, simplemente viene a decir que no nos asustemos, que confiemos en el, sin más.

ha recordado la actitud del PP ante la ley que permite el matrimonio entre homosexuales y ha lamentado que ese partido se haya caracterizado por el «inmovilismo y el conservadurismo» y no haya sabido ver nunca las reformas que España «sabe y puede hacer, como va a hacer ahora -ha asegurado- con el Estatut de Cataluña».

Más de lo mismo. Y ahora lo relaciona con otra discusión sin entrar una vez más, en si estaban justificadas o no aquellas o estas protestas o sin justificar sus propias decisiones. Se confunde la parte con el todo y se generaliza de forma grosera: cómo tu protestaste entonces y ahora también, pues protestas siempre, sin atender a los motivos de la protesta, en realidad, despreciandolos.

El jefe del Gobierno ha lamentado que el hecho de que no descalifique ni insulte, e intente un debate «razonado y razonable» haya sido interpretado momentos antes por García Escudero como «divagar» sobre el Estatut.

Seguimos igual. El Presidente fabrica el mismo los motivos de García Escudero para la crítica hacia sus palabras, y considera que además de la descalificación y el insulto no hay más discurso posible que el suyo. En ningún momento refuta las palabras de G. Escudero, simplemente las rechaza.

Zapatero: «Mi posición es la que permitirá históricamente las mejores fórmulas de convivencia»

Lo que si se puede afirmar de que es histórico en un país democrático, es lo relacionado con la propuesta de estatuto de Cataluña, tanto por su contenido como por su forma de tramitación. Sigue sin decirnos cómo va a lograr lo que pretende y sobre todo, afirma algo que no se puede saber hasta que pase el suficiente tiempo. La afirmación visionaria de lo que yo haré pasará a la historia es propio de determinados personajes que al final acabaron pasando a la historia pero no de la forma que creían, sino por las fatales consecuencias de lo que hicieron o dejaron hacer.

En democracia, le advirtió, la verdad de cada uno no puede ser el punto de llegada, sino sólo el de partida, que debe conducir a un acuerdo «sobre el sentimiento de identidad y sobre las fórmulas de convivencia que en democracia tenemos que garantizar para todos».

Otra variante de un punto anterior. Según Zapatero, cada entidad puede tener la verdad que sea, es decir, cualquiera, sin restricciones. Y que necesariamente el resto ha de sacrificar parte de la suya sin discutir cuál es mejor o si alguna de las posiciones está equivocada o resulta incompatible con la otra, lo que forzaría a descartar una de ellas. Es decir, si se quiere un punto de partida, este también ha de ser acordado, no es simplemente que cualquiera puede adoptar la postura de salida que sea. Ese punto de partida existe y se llama Constitución Española de 1978(2).

Hacerlo, ha dicho, es cuestión de «voluntad» y de «tener visión histórica» porque, según ha alegado, «no estamos en un terreno de la verdad científica».

Otra vez la Historia. Además, mete el dedo en la llaga al mostrar que la ciencia está reñida con el comportamiento humano. Alguien tendrá que recordarle lo que son las Ciencias Sociales. Si yo tengo un fuerte sentimiento de identidad con La Federación de Planetas Galáctico-Valencianos, y tengo que obligar a los demás a que se amolden en cierta medida a esto, me imagino que alguna persona tendrá algún argumento sólido para hacerme cambiar de opinión. Precisamente porqué no estamos en el terreno de la «verdad científica» (una contradicción, ya que la ciencia no pretende ser el «garante» de la verdad», sino tan solo avanzar en el conocimiento descartando continuamente cosas que «eran» verdad y dejaron de serlo) las decisiones han de ser acordadas por todas las partes.

Puede parecer exagerado, pero no mucho más que la de alguien que pretende decirme que cualquier postura de cualquier «entidad» es igual de sostenible. Parece que es más acertado el decir que cualquier postura tiene derecho a ser defendida por alguien, pero sin que exista o sin que debiera existir la obligación a ser admitida ni en todo ni en parte por el resto, si no merece serlo. En definitiva, sale a relucir de que se trata únicamente de una cuestión «de fuerza», sin pretender el dialogo, ni el debate, ni el acuerdo.

¿Cuál es la realidad? Pues parece que nuestro presidente pretende de que le sigamos a ciegas, de que confiemos en el sin necesidad de que nos justifique sus acciones, que nos profetiza los efectos de sus (fórmulas «mágicas») acciones o mandatos, que su palabra es la única verdad...

¡¡¡que alguien me diga que estoy equivocado, por favor!!!

Fuentes:
Artículo en «El País»
Artículo en «El Mundo»

Actualización 26/02/2010
(1) En aquel momento mi idea de la Constitución de 1978 era mucho más positiva que la de ahora, no obstante la idea se mantiene: la ley vigente es la que es, sea buena o mala, y cumple la función que comenta.
(2) ídem: La constitución de 1978 es o fue, un punto de partida. No se pretendía ni ahora ni en aquel entonces defender la bondad de dicha constitución, sino que si hay que cambiarla, es decir, si se necesita otro punto de partida, deberá serlo acordado por la sociedad civil y no como consecuencia de un acuerdo político entre partidos nacionales y autonómicos.