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martes, 7 de enero de 2014

El éxito del 15M

Imagen: El Roto
¿Que ha sido del 15M? ¿qué ha sido de aquellas movilizaciones desde el 2011? ¿qué se ha logrado? Hay quien haciendo gala del clásico derrotismo español —que sólo ve la parte mala— piensa que no se ha conseguido nada. O la estrechez de miras característica, esa falta de capacidad para ver el cuadro general que se nos presenta ante nuestras narices —fijándose sin embargo con detalle y regocijo en los inevitables defectos de los demás—.

Existen algunos vicios que pesan como losas en la sociedad española. Algunos eran parte de aquello contra lo que el Movimiento 15M se oponía. Uno de ellos —puede que el principal— es confundir partidismo con política. Pensar que la política sólo es posible a través de un partido. Esta forma limitada y sectaria de pensar provoca que muchos vean al 15M como la tapadera de un partido. Otros por el contrario, se lamentan de que no se haya convertido en uno.

Antes de las elecciones se veía al movimiento como una manera de alterar las elecciones —unos a favor y otros en contra, lógicamente—. Tras su resultado y la falta de actividad en las calles, los bandos más sectarios y más estrechos de miras, piensan que se ha fracasado.

Esa forma cortoplacista de pensar, de buscar únicamente el beneficio inmediato, es la que nos ha sumido en la crisis político-económica actual. Es inútil explicar a estas personas que la utilidad del 15M es precisamente como forma de superar esas limitadas formas de hacer y de medir las cosas. Explicar que el 15M no tiene objetivos partidistas o electoralistas, que lo que se desea es cambiar el sistema. Y se desea hacerlo convenciendo, no por la fuerza. Para ello se necesita darse a conocer, salir a la calle y realizar protestas que tengan como objetivo llamar la atención, no lograr cambios significativos de la noche a la mañana. Se desea transmitir una idea, para ello es necesario que los medios fijen sus objetivos en los lugares adecuados —acampando en las plazas o rodeando el congreso— de forma que no tengan más remedio que hacerlo para no quedar en evidencia —aún así el silencio en algunos casos resulta clamoroso—.

Que nos resulte tan difícil definir a un movimiento ciudadano, transversal, horizontal y descentralizado, dice mucho de nuestras carencias. Y estas se observan con el uso que se les da a las etiquetas. Con la de «los indignados», hace parecer a todo aquel que desee participar junto al resto de ciudadanos —ser partícipe del mismo malestar deseando aportar su grano de arena para intentar cambiar las cosas— como un único grupo susceptible de ser acusado del mismo interés partidista y electoralista que el resto.

Ocurre que la principal virtud de un movimiento ciudadano es también su principal debilidad. Si se abre necesariamente la participación no se puede tener objetivos demasiado concretos ni se puede controlar a todo el mundo. Puede ocurrir que cualquier otro grupo se atribuya la organización, o que grupos organizados y controlados políticamente por estructuras externas al movimiento, se infiltren bajo las mismas siglas e intenten apropiarse del movimiento para utilizarlo o desvirtuarlo.

Se hace necesario saber distinguir entre el movimiento ciudadano puro, de aquellos que pretenden personalizarlo para aprovecharse de el. De esta forma, organizaciones de izquierda han contaminado la idea en un intento político —electoralista — de influir en las elecciones, abonando el terreno para que grupos conservadores que sólo ven la parte que les interesa, encuentren justificada la critica al conjunto —confundiendo la parte por el todo—. Es necesario también objetividad para evaluar los intentos de realizar propuestas para solucionar los problemas comunes, sean todas de nuestro agrado o no. De esta manera se podrá ver cual es el auténtico éxito del llamado 15M.

Realmente, esta no es más que otra etiqueta que representa la materialización de la cada vez mayor brecha entre la sociedad y la clase política, que comenzó años antes de aquella mítica manifestación del 15 de marzo de 2011.

Una vez esa brecha se evidenció en la calle, una vez los ciudadanos se vieron unos a otros y se dieron cuenta que no estaban solos, todo cambió en España. Antes de aquello, decir que no había democracia ocasionaba que te tratasen como a un marciano. Ahora, los que critican el sistema son héroes, que todos quieren imitar.

De la media docena de agrupaciones que surgieron como consecuencia del malestar generalizado de la sociedad española, ahora, unos años después, hay más de sesenta organizaciones cuya esencia bebe de los mismos principios que movían al 15M. Es la materialización de un descontento de los ciudadanos con la clase política que alcanza sus mayores cotas de los últimos años.

Movimientos independientes, cada uno con sus propias directrices aunque todos basados en la misma idea general. El 15M no los dirige, ni falta que hace. Es el surgir por fin en España del necesario concepto de ciudadanía responsable, principal protagonista de un sistema democrático: la sociedad civil.

votar

domingo, 17 de julio de 2011

La economía y el #15M

Que es inevitable que las personas hemos de tener ideologías, es tan cierto como que su aplicación estricta en la política puede resultar nefasta. En la medida en que sean simples y puros dogmas similares a los religiosos, se puede comprobar lo nefasto de su utilización sin más que observar a los países que no han superado su fase teocrática. Sin embargo, mucho más cerca, uno de los efectos del #15M en la occidental España, ha sido comprobar como oscuros y profundos dogmas grabados a fuego afloran tristemente todavía con demasiada fruición entre las personas.

Se diría que en España todavía se gobierna a sangre y fuego en base a ideologías fuertemente grabadas en el cerebro de sus portadores. No importa lo apabullantes que sean las evidencias. Los hay tanto en un lado como en otro, pero uno de los que con más fuerza se está oyendo en rechazo a las propuestas del movimiento DRY y el #15M, es el de la estigmatización por parte del neoliberalismo sobre la intervención del Estado en la economía.

La excusa habitual es que los políticos no han de intervenir en la economía ya que lo estropean. Bien, esto es cierto en Europa, donde tienen capacidad para hacerlo. En los EUA lo tienen mucho más difícil, ya que hay un organismo independiente sobre el que no tienen control. En realidad, el problema en Europa es que los políticos actúan por intereses distintos a los de la sociedad, ya que no existen mecanismos de participación o de revocación de cargos, para evaluar o controlar la acción de los representantes Suiza es la excepción, que está fuera de la Unión Europea a todos los niveles, no sólo del €. Es decir, el problema es la falta de control de los políticos, aspecto que choca frontalmente contra una Europa controlada por el neoliberalismo y el poder económico de los EUA, que opera de forma descontrolada constituyéndose como un autentico poder totalitario económico global.

Por ello, si los ciudadanos no están conformes con la oferta o si observan alguna anomalía en el mercado (como tener que pagar por un álbum de música completo cuando solo hay un par de canciones que valgan la pena, o les venden sistemas informáticos con programas cerrados que les ofrecen opciones limitadas y por las que en algunos casos han de suscribirse para utilizarlas) y deciden satisfacer sus necesidades mediante otras vías haciendo uso de la tecnología para compartir aquello que no les ofrecen en condiciones adecuadas, entonces las empresas «emprenden» la persecución a ciudadanos por compartir archivos digitales con el pretexto de los derechos de autor. Utilizan toda su influencia para  meterse en nuestra vida privada y reducir el ejercicio de la libertad; y nos tildarán de antisistema, perroflautas, comunistas o piratas. Es decir, de delincuentes, fuera de la ley.

Por lo tanto, ¿qué relación hay entre la democracia y la economía capitalista?. Aquí es donde se supone que deberían entrar en acción el 15M con sus propuestas y otros grupos como el #nolesvotes. El principal, por no decir único, argumento que desde el sector neoliberal se esgrime en contra de estas medidas es que son «intervencionistas». Obviamente, de eso se trata. El problema en el fondo no es este, sino que se pide un cambio de protagonista del que decide la intervención, ya que como hemos visto siempre es necesario hacerlo en algún momento. Y el sector neoliberal quiere que sigan decidiendo los que les conviene, a pesar del resultado obtenido estos años.

Suiza no es un buen modelo para el neoliberalismo. Difaman sobre él, utilizando cualquier supuesta irregularidad en el pasado, como si los demás países no tuvieran las suyas. Como si todos fuéramos perfectos. La destrucción es el recurso fácil.  Aunque no lo confiesen, no desean que los propios consumidores puedan decidir algo más que elegir su oferta. No les gusta la democracia. Ahora falta por ver si realmente los que están tras el 15M desean que los protagonistas seamos nosotros, los ciudadanos. El problema de señalar los errores del capitalismo, es que solo los anticapitalistas son capaces de verlos.

Nota

En el punto nº 5 de las propuestas del Democracia Real Ya se pedía:
Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.
Dejar que quiebren en caso de problemas es puramente liberal. Optar en su lugar por nacionalizarlas no lo es, pero no es descabellado, es sólo otra opción a tomar. Sin embargo, en los últimos comunicados del entorno de DRY parecen olvidarse de su propia propuesta y pasan directamente a pedir la creación de una banca pública. ¿Que será lo siguiente, nacionalizar toda la banca? ¿y la democracia para cuando? Lo peor de esto es que le dan al gobierno material electoralista para aprovechar.

miércoles, 13 de julio de 2011

Una democracia para España (III)

 
Conclusiones

Foto: La sociedad civil: de la teoría a la realidad
Explicar lo relacionado con la democracia presenta el problema de que en ocasiones se tropieza con paradojas auto-referenciales. Por ejemplo: la democracia es el gobierno del pueblo. Esto significa que la voluntad del pueblo es la que decide el camino. Pero, ¿y si el pueblo no quiere la democracia? ¿y si el pueblo elige un sistema que provoca que sus representantes gobiernen en base a sus intereses partidistas en lugar de a los de la sociedad? ¿es democrático esto?

En el caso de España, el único movimiento que ha logrado movilizar a un número significativo de ciudadanos y que cuenta al parecer con respaldo de una mayoría social, es el #15M. A tenor de sus propuestas sobre el sistema político, parece que se dirigen los pasos hacía uno nuevamente proporcional pero sin la Ley d’Hont, lo que permitirá que fuerzas minoritarias entren en el reparto «del pastel». Se habla de referéndums, pero no oigo nada o casi nada de revocación de mandatos. Esto significa que habrán nuevos partidos pero nuevamente sin garantías de que estos gobiernen en función de los intereses de la sociedad, salvo la separación de poderes, que aunque es una de las principales exigencias no soluciona el problema de la representatividad. Todavía piensa demasiada gente que el problema es debido a los líderes, y no al sistema que los elige y controla.
 
Sobre el sistema político, en base a lo que se ha comentado en el anterior artículo de esta serie, España tiene una sociedad bastante plural, aunque las diferencias están agrupadas por zonas. Cada uno de sus puntos cardinales es un mundo distinto. No hay minorías étnicas y si las hay, están integradas en la sociedad o al menos, en una parte de ella. Un sistema de mayoría sería el más adecuado ya que los partidos mayoritarios integran a porciones heterogéneas de sociedad de distintas partes, y el sistema de reparto daría preferencia a representantes locales. Es decir, aunque se volviera al bipartidismo, sería uno completamente distinto ya que ganarían en cada distrito los más preferidos y que mejor representasen a sus electores, fueran de un partido mayoritario o no.
 
En cualquier caso, la cuestión es que la democracia no es algo que se enchufe con un botón. Para la democracia es necesario un proceso de maduración de toda la sociedad que comienza con la indignación pacífica, para luego pasar a la fase de construcción y decisión. La sociedad ha de elegir un sistema que comprenda y con el que se sienta cómodo, pero ha de hacer caso omiso a las voces de fuerzas políticas que desearán un sistema en el que el ciudadano vuelva a cederles la confianza sin tener que rendir cuentas. Si son las minoritarias tan solo desearan estar ellas dentro. La sociedad no ha de escuchar más voz que la de su propia autocrítica.
 
El problema que se está observando es que la sociedad civil española es una entidad ficticia solo sostenida políticamente por la Constitución, la cuál fue redactada por una serie de grupos políticos cerrados, no por la sociedad aunque fuera esta quien la aprobase. La Constitución daba forma a la sociedad civil, y no al revés como debería ocurrir. La división existente en aquel entonces continúa prácticamente inalterable, viéndose reflejada en la actual estructura de partidos y un excesivo sectarismo social.

El #15M se presento como un movimiento ciudadano heterogéneo que daba cabida a todo tipo de personas, lo que era algo muy positivo. Sea cierto o no que tras el #15M existía (o existe) alguna fuerza política minoritaria, es evidente que en todo caso aprovechándose de esta situación, han intentado posteriormente hacerse con ella todo tipo de activistas normalmente clasificados en la izquierda. De la misma forma, desde el primer momento se han opuesto las fuerzas políticas que no les interesaba esta revuelta, evidentemente afines al partido que presuntamente puede ganar en las próximas elecciones generales. Ambos, la izquierda y derecha sectarias de toda la vida, han llevado tras de si a sus hordas emponzoñando una iniciativa que daba frescor y aliviaba la sensación de podredumbre que en los últimos tiempos viene siendo habitual en el panorama político.
 
El resultado de toda esta mutua autodestrucción es la vuelta a la bipolarización y al maniqueísmo guerracivilistico de siempre. Cada vez las posturas van siendo más radicales por ambas partes, incapaces de realizar autocrítica y más preocupadas en defenestrar al contrario en el todo-vale de siempre. La destrucción, el recurso de los torpes y de los ignorantes, acaba haciendo mella, provocando que sólo perduren los más radicales, convencidos en su estupidez bien por ignorancia o por puro egoísmo.

Todavía no está perdida la oportunidad, pero el trayecto será más largo y duro de lo que muchos se esperaban.

lunes, 11 de julio de 2011

Una democracia para España (II)

Viene de Una democracia para España (I)

Formas de implementar la democracia existentes

Sistema mayoritario

  • Es el sistema clásico y se basa en la representación por distritos, de forma que los candidatos que obtienen mayoría de votos en cada uno de ellos obtienen representación.
  • Existe en los EUA, Reino Unido y Francia, entre otros.
  • Según los teóricos en política es el más representativo, debido a que pese a perjudicar a partidos minoritarios y minorías étnico-culturales dispersas, establece una relación entre el político y el electorado que otorga una democracia de gran calidad y reduce significativamente el poder de los partidos. Con este sistema obtienen mayor presencia en los parlamentos los partidos cuyos políticos son del agrado de una mayoría, así como los partidos cuyos seguidores están localizados en distritos concretos.
  • Gracias a esta relación entre representantes y representados, que permite a aquellos conocer las inquietudes de estos, en la mayoría de estados de los EUA es habitual la celebración de numerosos referéndums. Se podría decir que, aún con todos los defectos que para mucha gente padece la sociedad norteamericana, poseen un sistema que les dota de gran soberanía ya que sus ciudadanos pueden presentarse a las primarias organizadas por el propio Estado, pueden elegir a sus representantes directamente, e incluso pueden revocarles el mandato legislativo gracias al sistema llamado recall. Esta capacidad recibe el nombre de «mandato imperativo», a diferencia del «mandato representativo» existente en Francia y Reino Unido en donde la capacidad de revocación esta eliminada o reducida.
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Fig. 01: esquema simplificado del sistema mayoritario (fuente: elaboración propia)

  • Surge como variante del clásico o mayoritario. Consiste en aplicar criterios de proporcionalidad existiendo tantas variantes como la imaginación sea capaz de desarrollar. Desde sistemas mixtos (una parte del parlamento se elige por distritos de mayoría simples —es decir, un candidato por distrito—, y el resto a distrito único proporcional en todo el país), hasta sistemas de «voto preferencial» donde los distritos son de «pluralidad», en los que el ciudadano ordena según preferencia a los candidatos de su partido preferido y obtienen escaño los más votados por distrito proporcionalmente.
  • En Alemania, Nueva Zelanda o México tienen un sistema mixto. En Australiae Irlanda sistemas basados en el voto preferencial. En Italia tienen un sistema proporcional casi puro a distrito único, donde se votan a listas de partido exclusivamente. En España, un sistema de listas cerradas y bloqueadas de distinto valor según circunscripción electoral.
  • Son normalmente las fuerzas minoritarias las que promueven las reformas del sistema a uno proporcional al sentirse poco representadas. En Reino Unido y Francia se ha propuesto la reforma del sistema siendo rechazada en los dos casos, en el primero por el propio pueblo en referéndum. En países como Nueva Zelanda se ha reformado el sistema a uno de representación proporcional personalizado para, entre otras cosas, compensar el posible déficit de representación de la minoría nativa de la tribu Mahorí,.
  • Fuera de los países anglosajones, la tradición democrática responde más que a una forma de organización de la sociedad civil como ocurre en estos países, a una solución de compromiso para dilucidar fuertes tensiones entre grupos, clanes o sectas políticas, constituidas o no en forma de partidos, muy jerarquizadas, herméticas al ciudadano y con liderazgos autoritarios, que mantienen en constante división a la sociedad. Es por este motivo que los sistemas proporcionales que basan el reparto de escaños en el voto a listas es el más utilizado en sociedades estructuradas de esta forma. La introducción de la elección de candidatos por distritos de mayoría simple (sistema mayoritario) implica una reducción del poder de las jerarquías internas de los partidos más eficaz que las listas abiertas, al no tener control sobre los candidatos elegidos. Los sistemas proporcionales imposibilitan en la práctica la revocación de mandato legislativo, por lo que el político es más libre en la ejecución de su labor, pero queda fuera del control del ciudadano. En resumidas cuentas, la representación proporcional responde más a necesidades de fuerzas políticas que a las de la sociedad civil.
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Fig. 02: esquema de un sistema proporcional por distritos (fuente: elaboración propia)
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Fig. 03: esquema de un sistema proporcional en distrito único (fuente: elaboración propia)

  • La democracia directa fue el primero de los sistemas democráticos en la Grecia Clásica. Salvando las diferencias culturales de la época (solo participaban los hombres libres), el ciudadano era plenamente participe del gobierno de su ciudad-estado. Actualmente la democracia directa se implementa mediante referéndums, iniciativas populares y revocación de mandato.
  • En la actualidad estas opciones están contempladas en la mayoría de los países, pero apenas se utilizan o son inservibles, salvo en algunos estados de los EUA y Suiza, en donde son la principal forma de auto-gobierno.
  • En Suiza, los ciudadanos pueden aprobar o rechazar cualquier ley tramitada en su parlamento con referéndums vinculantes y obligatorios si se reúnen las firmas suficientes. En España no hay referéndums vinculantes (salvo para reformar la constitución) y las iniciativas populares han de aprobarse previamente en los parlamentos, pudiendo ser rechazadas independientemente de las firmas conseguidas. En Italia los referéndums únicamente son vinculantes si la participación supera el 50% del censo electoral. Pese a no ser utilizada habitualmente, la presencia en el sistema de los EUA de la revocatoria de mandato, constituye una forma de control sobre los políticos al existir permanentemente la posibilidad de ser utilizada.
  • La democracia directa es actualmente una consecuencia de cómo se ha configurado el resto del sistema político. Es decir, si no se han previsto por ley casos concretos para la celebración de referéndums o se ha dotado a la sociedad de los mecanismos para convocarlos, la decisión va a depender siempre de los representantes. Si estos están sometidos simplemente a un mandato representativo, es decir, no hay mecanismos para su revocación como ocurre en los sistemas proporcionales, difícilmente va a ser posible su existencia.
Conceptos adicionales
 
Además de tener en cuenta la forma del sistema electoral, un concepto irrenunciable sea cual sea el escogido, ha de ser la separación de poderes, con especial atención a la rama del poder judicial que ha de vigilar a las otras dos. Si el poder judicial no tiene la suficiente independencia de los poderes legislativo y ejecutivo, la ley no será más que papel mojado. Sin ánimo de profundizar y para no alargar demasiado este artículo, se puede decir que cuanto mayor sea la separación de poderes y cuanto más independientes sean políticos y jueces en su labor, salvo para depender de la voluntad ciudadana, mayor democracia se logrará. Por este motivo en los EUA los ciudadanos eligen a fiscales de distrito y los jurados populares son vinculantes. La elección del Poder Ejecutivo; que en las repúblicas es Jefe de Estado y el Primer Ministro (Presidente del Gobierno en España) en las monarquías; de forma independiente a la del Legislativo, son formas de mejorar la separación de poderes y por tanto, de mejorar la representación del poder soberano de la sociedad civil.
 
Más información
 
imageLa web ACE Electoral Knowdlege Network (Red especializada de conocimientos electorales ) es una excepcional fuente de información sobre todo lo relacionado con los procesos electorales. Sin embargo, presenta el problema de una excesiva neutralidad, hasta el punto de dificultar la aclaración de si un sistema es más o menos democrático. Para más consultas recomiendo empezar por estos enlaces:

sábado, 9 de julio de 2011

Una democracia para España (I)

¿Son iguales todas las democracias? Uno de los efectos positivos del #15M ha sido el de abrir el debate sobre la calidad de las democracias. Antes de no mucho más de un par de años, una mayoría de personas pensaba que, como la democracia era el mejor de los sistemas, no hacía falta mejorarlo. No podíamos tener otro mejor. Por desgracia todos los males del sistema se han visto finalmente mostrados en toda su cruda realidad, como muchos venimos diciendo desde hace años. Haya democracia o no (que no la hay), es evidente que es mejorable. Como todo. Y en el caso de España esto se cumple con creces: 350 parlamentarios y más de 20 millones de votantes no podíamos impedir que nuestro presidente nos llevara directos al foso, llegando incluso a que intervenir Obama o Merkel para decirle lo que tenía que hacer.
 
Pero, si esta democracia no nos vale ¿cuál ponemos? Indignarse nos lo han puesto muy fácil, pero ahora hay que decidir y construir. Es el turno de la sociedad civil, y para ello tarde o temprano hay que dejar las medidas económicas que tan buen resultado han dado en concienciar al personal y evidenciar lo nefasto del sistema, para establecer uno en el que la sociedad pueda evitar de alguna forma que vuelva a ocurrir lo que todo el mundo veía. Esto, o pagar todos por igual los errores que se cometan.
 
Ahora mismo hay demasiada división entre la sociedad debido a que se defienden diferentes sistemas políticos. Por añadidura, que el motor de la indignación sea el cataclismo económico provoca que las reformas propuestas tengan demasiado papel en las reivindicaciones, lo que llegados a cierto punto es contraproducente por muy justificadas y legitimas que lo sean. El proceso técnico para dilucidar todas estas cuestiones se llama proceso constituyente, por el cuál la sociedad se organiza para elaborar un nuevo sistema y aprobarlo en uno o más referéndums.
 
Mientras se marea la perdiz con referéndums a medias y con partidos políticos «coyunturales», parece que hay un núcleo común de reivindicación sobre reforma o cambio del sistema político. Como acercamiento a la cuestión, tal vez resulte de utilidad el pequeño esquema que propongo para clasificar los tipos de democracia, según cómo se han implementado en diversos países de todo el mundo.

jueves, 30 de junio de 2011

¿Oportunidad perdida?

Emblemas del movimiento #15MParece que casi todos estamos de acuerdo en que el movimiento #15M y aledaños, si bien partían de unos principios que a una grandísima mayoría le parecían correctos, se ha desvirtuado y ha sido ocupado por organizaciones que aprovechando la espontaneidad multitudinaria la utilizan para una revolución particular. Por otro lado, un sector no menos importante se ha dedicado a criticarlo y ridiculizarlo desde el primer momento, preocupados por la posible influencia en los resultados de las elecciones y sin escuchar el mensaje principal: basta ya de privilegios inmerecidos y de falta de participación de los ciudadanos.



Emblema del Partido Popular de EspañaEste sector deseoso de tener por fin la revancha tras ocho largos años, sucumbiendo a sus instintos partidistas y sectarios, apenas se daban cuenta en el hecho de ser la primera vez desde la transición que un movimiento civil salía la calle a pedir un cambio de sistema. En lugar de ello tan sólo se fijaban en aspectos anecdóticos y algunas excentricidades particulares de los que redactaron los manifiestos y propuestas del movimiento, sin ver más allá de la oportunidad que significaba como movimiento civil y apartidista. Seguramente todavía hay mucha gente que sigue pensando que el problema son simplemente las personas, no un sistema que no permite elegirlas, ni permite controlar sus abusos ni sus privilegios.

Alan Greenspan, anterior presidente de la Reserva Federal de los EUASi nos remontamos a la crisis que ha motivado esta situación y sus causas, podemos encontrar el origen de todas estas discrepancias y lo víctimas que somos de una información manipulada: si bien fueron unas inadecuadas medidas del FED norteamericano las causantes, ha sido la ausencia de control estatal la que ha engordado la crisis. Esto parce un hecho irrefutable si no nos dejamos nublar por dogmas de uno u otro signo. En Europa, es cierto que por el contrario, han sido la falta de liberalismo y el excesivo control de unos Estados Europeos la mayoría de ellos herméticos a los ciudadanos, los causantes. En España además, se ha juntado con que un Estado todo-poderoso gobernado por gente prepotente unas veces e inútil otras, lo ha empeorado todo basando una importante parte de la economía en la construcción lo que unido a la alegre concesión de hipotecas de alto riesgo, ha llevado a una España sin apenas capacidad de reacción y casi en bancarrota. Pero la solución a esto no era dejar que el mercado hiciera lo que quisiese, eso es lo que se hizo en los EUA por que así funcionan allí, así lo tienen asumido y así fue como estalló la crisis crediticia, la solución hubiera sido en ambos casos una correcta intervención del Estado.

Duo no precisamente dinámico Anzar-Villalonga , perpetrando el que sería uno de los oligopolíos más importantes y en agravio de la sociedad españolaEs decir, el problema en Europa es que los Estados están en manos de oligopolios corruptos que operan a su propio interés y beneficio, teniéndoles sin cuidado lo que pase luego, al fin y al cabo, a ellos no les va a pasar absolutamente nada y siempre tienen a varios millones de ciudadanos cuyos fondos van a ser utilizados para rescatar a sus amigos en quiebra. La solución no es la eliminación de la intervención, sino que los ciudadanos recuperen el control del Estado y a través de este puedan efectuar intervenciones para que el mercado no llegue a situaciones insostenibles absurdas que se han visto venir desde hacía años y años. Y que si eventualmente se llega a una situación de crisis, esta sea aceptada y asumida por todos por igual. Esto es lo que el #15M defendía y sigue defendiendo, aunque los prejuicios y manías de la gente, que no curan los doctores y yo menos, no les deja ver.

El problema del #15M, y aquí tampoco estaremos de acuerdo, es la solución y el camino que están escogiendo. Unas asambleas que pretender representar a toda la sociedad civil son un mecanismo típicamente soviético, falto de legitimidad por cuanto no participan todos los que deberían, sino solo los que están allí. Las decisiones que toman deberían ceñirse a aspectos puramente internos de la plaza, pero lo que están intentando es colar una reforma electoral decidida por unos pocos, otra vez, y que consiste simplemente en una representación proporcional.

Emblema de malestar.org, otra de las organizaciones paralelas del #15M casi olvidada aunque existente desde mucho antesPor lo que he podido averiguar, las organizaciones de las acampadas; las cuales no hay que olvidar que son independientes al #15M; han sido organizadas por activistas políticos locales más preocupados por sus estrategias particulares aprovechando el tirón popular, que otra cosa. Personalmente, ya no tengo ganas ni tiempo en meterme en más berenjenales. Como una mayoría estaba más preocupada de sus prejuicios y de criticar y menospreciar estas iniciativas, pues han sido los de siempre los que hemos dejado que manipulen a una mayoría indignada. Ahora que ha ganado el PP (esto no es así, pero muchos están tan contentos que así lo creen) parece que solo están indignados ellos, los de la plaza, como si gracias a los políticos que hemos puesto según nuestro deficiente sistema electoral dicta, ya no hubiera paro ni nuestro dinero se hubiera ido a los bolsillos de los banqueros, ni las empresas publicas que en su día se regalaron a los amigos de los dirigentes tengan situaciones de excepción favorables. La cuestión es que tal vez la sociedad civil está perdiendo de nuevo su oportunidad.

martes, 24 de mayo de 2011

Partido de los Parados

La historia a continuación se desarrolla en un escenario regido por las reglas del sistema político español, las cuales son aproximadamente las siguientes:
  • Los partidos son la máxima, única e indispensable supuesta representación de la democracia.
  • El ciudadano vota a un partido, pero el reparto de escaños se realiza como si votara a candidatos, aunque estos los ponga el partido y estén bajo su disciplina.
  • El voto de los ciudadanos no vale igual, ya que se votan a candidatos que han de tener un mínimo de votos distinto para obtener representación, según la provincia a la que pertenezca.
  • Estas circunstancias provocan que el ciudadano no puede votar ni al candidato, ya que lo pone el partido, ni a su partido de preferencia si no es mayoritario, ya que únicamente estos obtienen representación.

Cuenta la historia como llevaron sus ciudadanos más de 30 años así y llegaron a un situación en la que los dos partidos más nefastos e incompetentes en sus respectivas labores de gobierno y oposición, obtuvieron la mayor representación en el parlamento, debido a la absurda e incogruente necesidad en una democracia de tener que votar a un partido con el único objetivo de que no gane el otro. En esta tesitura los ciudadanos observaban atónitos la incapacidad de los "representantes" para adoptar medidas que minimizaran los cinco millones de parados a los que se habían llegado. En vista de esto, un ciudadano en paro propuso a sus compañeros la idea de crear un partido que se preocupara de mejorar la situación de su país para que pudieran encontrar trabajo.

Así pues, los ciudadanos en paro, convencidos y entusiasmados se presentaron a las elecciones con la mejor intención del mundo, dispuestos a mejorar las cosas para que ellos, y cualquiero otro que estuviera en su situación, no tuviera tantos problemas para encontrar trabajo. Pero el resto de ciudadanos con trabajo, preocupados de que ganara "el otro", anclados en 30 años de ideologías caducas y antiguos enfrentamientos, y muchos otros interesados en los negocios con el poder que esos dos partidos les ofrecían, hacían que los esfuerzos de los ciudadanos en paro y su Partido de los Parados fuera inútil, ya que continuaban votanto en número suficiente, por mal que lo hicieran y por inútiles que fueran, a sus dos partidos de toda la vida, incapaces de pensar en los demás, de ver más allá, prolongando la ruina de su país. Los parados votaron al partido y llegaron a su parlamento, pero apenas pudieron hacer nada ya que los grandes pocas veces pactaban con ellos: no les interesaban los problemas de sus votantes, gente sin trabajo y sin futuro, ellos gobernaban para los demás.

Los ciudadanos en paro, fracasados, exhaustos desesperados, optaron por salir a la calle a reivindicar una solución a sus problemas, una salida a su situación, un momento de escucha, un pequeño parentesis para cambiar esas reglas del juego y así poder aportar sus soluciones. Sólo querían que los dos grandes no gastaran su dinero o sus ayudas en los negocios con sus amigos y lo invirtieran mejor. Sólo querian que además de los amigos de los grandes, el resto pudieran tener la misma oportunidad y así ofrecerles trabajo, o tener ellos su propia empresa. Solo querían democracia.

Pero los ciudadanos con trabajo, preocupados de que sus partidos pudieran verse afectados en las elecciones, hicieron caso omiso de sus quejas. Además, les llamaron perroflautas y comunistas, se rieron de ellos y de sus propuestas.

Y continuaron votando a su dos partidos.

Enlaces:

sábado, 21 de mayo de 2011

Guía rápida para campistas despistados

Me gustaría plantear algunos puntos que parece que una mayoría los dan por sentados, pero no están tan claros:
  1. Democracia NO ES proporcionalidad: un reparto proporcional de votos, sin más, no implica mayor democracia. Esto implica que en lugar de gobernar los que más votos tienen, podrían hacerlo otros que no han sido elegidos, si realizan un pacto aunque sus electores no lo deseen. Esto es antidemocrático.
  2. Democracia SI ES eliminación de la disciplina de partido: por mucha proporcionalidad o cualquier otra asignación aritmética de unos votos con la concesión de escaños que haya, no sirve de nada o es contraproducente si los que ocupan sus escaños continúan bajo mandato de los líderes de sus partidos.
  3. Democracia SI ES elección del ejecutivo de forma separada al legislativo: aunque estamos en monarquía, la autonomías podrían considerarse pequeñas repúblicas. En todo caso, la elección del ejecutivo debe corresponder al más votado en cada autonomía.
Permitirme que enlace el resumen de un manifiesto que un grupo de ciudadanos confeccionamos en su día. Que sirva al menos para replantearse algunas cosas y que no caigamos en populismos peligrosos