- Tal vez llamar «banqueros» a directores ejecutivos de entidades financieras semi-públicas puestos a dedo por políticos sea excesivo, pero en cualquier caso, lo verdaderamente importante y en lo que parece que hay cierto acuerdo es que los políticos han tomado decisiones incorrectas, antes, durante y tras los comienzos de los desplomes financieros.
- El déficit público se debe en su mayor parte a dichos rescates. Da igual que hayan sido a entidades públicas que privadas. La cuestión es que no se ha debido a un gasto excesivo en educación, ni en sanidad, ni en desarrollo, ni en investigación.
- El dilema no consiste únicamente en si se nacionaliza o se rescata con dinero público un banco quebrado. El problema es si esta pretensión no se acompaña de otra de cambio fundamental en las instituciones democráticas que afecte al sistema de representación y control de los políticos que los manejarían. Desde el 15M, ambas exigencias suelen ir acompañadas. Por tanto, es absurdo prohibir las nacionalizaciones con la excusa de que «los políticos son malos». Lo que hay que hacer es ponerles límite.
- La principal diferencia entre un banquero y un político —o alguien que depende de ellos— es que el primero tiene su negocio en riesgo. El segundo no arriesga prácticamente nada, al menos en España. Pero precisamente por esta impunidad y prepotencia política, la sospecha de acuerdos poco transparentes entre el poder político y la banca privada se hace demasiado insoportable como para no tratarlos con cuidado.
- No se puede meter en el mismo saco a los bancos de EEUU junto con los de España. Sin entrar en lo que sería un largo debate sobre los pros y los contras del sistema norteamericano, la cuestión es que la situación es completamente distinta a la de España. Para empezar, los bancos de EEUU que han estado implicados en las causas de la crisis son entidades de servicios financieros. Esto es, de especulación pura y dura, negocio que apenas existe en España —por lo menos reconocido—. En este país donde el poder judicial apenas se diferencia del político y en donde se permiten instituciones como las SICAV, que sólo benefician a las grandes fortunas mientras el ciudadano es sacudido a impuestos, no hacen falta. Ya se especula suficiente con la confianza de los ciudadanos.
- Esta excesiva inocencia o confianza en el sistema político por parte de la sociedad, es la que nos hace a todos culpables de la actual situación, aunque sea por pasividad. Pero que seamos culpables, no es lo mismo que ser responsables. Lo son los que ocupan cargos que se supone existen para evitarnos estas situaciones, o que manejan una información privilegiada que han utilizado exclusivamente en su favor.
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jueves, 18 de septiembre de 2014
miércoles, 26 de septiembre de 2012
La crísis como síntoma de un mal antiguo
Por tanto, no es que la lucha de clases cobre de nuevo sentido debido a que las clases dirigentes deseen retomarla y empobrecer a la sociedad, por motivos ideológicos. Lo creo por dos razones, además de lo mencionado:
domingo, 17 de junio de 2012
La otra cara de la crisis
| (Burbuja de ladrillos) |
Si nos remontamos a la entrada en el €, muchos podremos recordar la fiebre de inversiones que se sucedieron para realizar presuntamente blanqueos de capital. Todo el dinero negro que había en pesetas se podía perder con la llegada de la nueva moneda comunitaria. Una de estas inversiones fue principalmente la de bienes inmuebles: así empezó la burbuja inmobiliaria española.
Claro, este dinero había que recuperarlo. Esto explicaría los aumentos del 50% del precio de la vivienda, que de un año para otro se convirtieron en habituales. Se inició así una carrera de crecimiento ficticio que todos ya conocemos: el paro disminuyó, la inmigración aumentó, los créditos se concedían indiscriminadamente, el consumo se disparó. Unos ganaron mucho dinero, otros creyeron que eran ricos, sin serlo en absoluto. El Estado tenía dinero para todos: subvenciones a «grupos culturales», sanidad «gratuita», privilegios para los cargos públicos y sus amigos, 400 € por el morro, miles de representantes laborales liberados, etc. «España iba bien», la demagogia funcionaba a las mil maravillas, el dinero «fácil» huía a los paraísos fiscales a toda velocidad mientras los políticos miraban para otro lado. Ganó Zapatero, nos fuimos de Irak y por fin daba gusto ser español. Lástima que durase poco.
Hay quien dice que hay suficiente dinero para paliar la crisis sin recurrir a estos métodos socialmente traumáticos: que si los clubes de fútbol pagaran sus deudas, que si metieran a políticos y banqueros en la cárcel y devolvieran el dinero enviado a paraísos fiscales, etc. Es cierto. Desde luego que tendrían que pagar todos los culpables antes que los ciudadanos, pero esa cuestión está hoy en día muy complicada. Pero sobre todo, es demasiado tarde para plantearla.
Por tanto, tampoco le encuentro mucho sentido que algunos grupos tan sólo se paren en la superficie, se limiten a la protesta, a reivindicar más demagogia y no planteen el verdadero problema de fondo, que es el de encontrar un camino alternativo a través de reformas profundas necesarias, no sólo a los políticos, si no sobre todo a nosotros mismos como sociedad civil, para no pasar por estos o similares errores de nuevo.
sábado, 16 de junio de 2012
La crisis del disparate
Con todo esto de la crisis actual y sus recortes para poder satisfacer la deuda «del Estado», parece que no nos acordamos que todo empezó con aquello de la crisis «del crédito» o de las hipotecas subprime. No sería de extrañar que todo fuera un desvío de atención por parte de los grandes medios para una vez más, enfocar nuestra atención fuera de los verdaderos problemas.Está claro que el gasto público en asuntos como el patético «Plan E», no han servido para nada. Y está claro que es admisible criticar muchos aspectos de cómo funcionan la sanidad pública o el gasto en educación, pero lo cierto es que aunque pudieran considerarse como un problema, no son las causantes de la crisis. Y en todo caso, también habría que considerar otros aspectos como los gastos de los cargos publicos en sueldos, coches y todo un sin fin de privilegios que aunque tampoco son causa de la crisis, pueden y deben ser, objeto de crítica. Y esto sin hablar de la corrupción, que merece un trato aparte.
Y el problema de la deuda privada no es por su tamaño, si no por la capacidad de líquidez o capacidad para satisfacerla dentro de los plazos. Esto significa que aunque un país como Alemania tenga una mayor deuda, tiene sin embargo una mayor capacidad para devolverla. Esto es, es más productivo. Esto significa que su PIB (producto interior bruto) es mayor, y posee por tanto una mayor capacidad de autofinanciación como país.
Las formas por las que un Estado puede financiarse y saldar dicha deuda son básicamente (fuente: Wikipedia):
- Impuestos y otros recursos ordinarios (precios públicos, transferencias recibidas, tasas, etc.).
- Creación de dinero, mediante un proceso de expansión monetaria.
- Emisión de deuda pública.
Por tanto, para que nuestras empresas tanto públicas como privadas sean más productivas y podamos tener una mayor capacidad de devolución sin necesariamente tenerlo que coger de sueldos o impuestos, lo necesario es una mayor inversión en investigación y tecnología, así como en educación, justo lo contrario que se está haciendo o que se va a hacer, que son recortes en I+D+I y bajar los sueldos a los trabajadores (aunque bien es cierto que esto es un plan a largo plazo).
Mas información: enlaces sobre la crisis
viernes, 15 de junio de 2012
Enlaces sobre la crisis
- Gran Cinema. Nos hemos vuelto a dar cuenta de que somos un país pobre y atrasado
- Blog de Historia-Economía-Filosofía: La insostenibilidad de las deudas soberanas
- Blog de Vicenç Navarro: Los errores de la visión neoliberal de la crisis del euro
- Attac: Auditoría ciudadana de la deuda: ¿por qué y cómo?
- Jaque al Neoliberalismo. Por qué hay que anular la deuda ilegítima
- Nada es gratis. El Tamaño del Problema de la Deuda
- Politikon. Trabajando a la española: algunos datos
- El blog salmón. España entra en la espiral de la muerte
- High PP Management. La política del Recorte, otra Gran Depresión y el Plan Marshall 2012
- Cotizalia. Carta abierta a Daniel Lacalle
- Te interesa.es. El ‘New York Times’ señala a Merkel como la culpable de la situación económica en España
lunes, 4 de junio de 2012
Recordando los inicios de la crisis
¿Es la deuda la causa de la crisis o es esta la que ha causado el déficit público?. Para refrescar la memoria y no aburrir demasiado, en el vídeo al final del artículo, John Bird and John Fortune nos lo explicaban de una manera muy sencilla y amena hace ya cuatro años.jueves, 3 de marzo de 2011
Tarifa Plana de Velocidad... en carreteras
Si no estoy mal informado, se va a mantener la velocidad a la cual se disparan los sistemas de radar (unos 135 km/h, igual que antes). Esto significa que podrás ir exactamente a la misma velocidad, 120 km/h, pero únicamente si infringes los límites como pudieras hacer anteriormente al superar los 135 km/h, la multa será más abultada. La verdad, no veo el ahorro de gasolina por ninguna parte, pero si un incremento encubierto de la cuantía de las multas, estupendamente maquillado con el pretexto por del ahorro por obligación. Desde Franco, la obediencia es una cualidad que sigue siendo bien valorada por encima de otras.
martes, 24 de junio de 2008
Consecuencias
Ahora que ya nada podemos hacer los ciudadanos hasta dentro de cuatro años, se ha podido constatar que esto era una mentira deliberada, llevada hasta tal término de irresponsabilidad que no se tomo en su día ninguna acción para contrarrestar la ya tristemente famosa «desaceleración», para no provocar sospechas.
No desear aceptar la realidad, vivir en el útero e intentar infantilizar a la sociedad en su provecho es un arma de doble filo, ya que aquellos que realmente padecen los rigores de las carestías provocadas a consecuencia de esta actitud, no son susceptibles al engaño.
Los transportistas y la huelga
Los transportistas han protagonizado con su reciente huelga un episodio de protesta que ha llegado ha adquirir en ocasiones tintes dramáticos. Si bien es verdad que los medios de comunicación en su tónica habitual de servicio al poder establecido han demonizado igualmente a los huelguistas y seguramente exagerado algunas informaciones, los trabajadores de este sector, viendo como se ignoraban los problemas que afectaban a su sustento vital, optaron por solucionarlo a la tremenda llevándonos al resto de ciudadanos a pasar por una situación no deseable, aunque merecida en buena parte.
Se ha hablado mucho sobre la forma en cómo los transportistas que han participado en la huelga han llevado a cabo dicha protesta. En esta ocasión se van a señalar otros puntos que no se han mencionado en los canales principales, y que se consideran importantes a la hora de comprender al menos, que opciones existían y que posibilidades de éxito tenían, que es al fin y al cabo lo que presuntamente se pretende: conseguir que las reivindicaciones sean atendidas suficientemente.
Se decía al final del mismo artículo de esta bitácora que está siendo recordado, que cualquier autónomo sabe valorar las acciones de gobierno sin tener titulaciones universitarias de ciencias políticas o económicas, al sufrir las consecuencias en su propia persona y negocio. De la misma forma se ha podido advertir, que en esta partidocracia aquellas minorías que no tienen un grupo de presión importante que les defienda (llámense sindicatos mayoritarios o partidos políticos), asisten impotentes a como sus problemas son sistemáticamente ignorados mientras que su gobierno negocia para conseguir la paz, con delincuentes que provocan ellos mismos la guerra.
Ejercicio de lógica
No es necesario tampoco poseer un título universitario en matemáticas ni en filosofía para extraer una conclusión lógica a la situación planteada: hasta que no se corten carreteras no nos van a hacer ni puto caso. De esta forma, se cumple con una sencilla premisa planteada hasta la saciedad en la famosa Ley de Murphy:
Si algo puede salir mal, saldrá mal
Falta de memoria
Se suele decir que el ciudadano español tiene poca memoria. Cada cuatro años vota solo valorando lo ocurrido en el último mes, como mucho. Pretender entonces que se conozca la Historia es una pretensión condenada presumiblemente al fracaso. Teniendo en cuenta las diferencias existentes debidas a la perspectiva y coyuntura histórica, en la Historia Española han ocurrido sucesos parecidos en donde el pueblo llano no tubo más remedio que sublevarse ante los continuos despropósitos de los gobernantes: la Revuelta de los Comuneros en la Corona de Castilla (1520-1522); y la Revuelta de las Germanías, en el Reino de Valencia (Corona de Aragón, 1519- 1523), las cuales fueron igualmente sofocadas por el poder, llevándonos a la situación actual tras muchos tropezones graves.
Para no irse tan lejos en el tiempo, tan solo hay que volver a la última campaña electoral y recodar la burla de la que eran objeto aquellos que, obstaculizando los objetivos electoralistas del actual partido en el gobierno, se mostraban escépticos y críticos ante la situación de precrisis en clara actitud sacrílega. Vean, vean y recuerden, seguro que si es usted transportista, posee una inmobiliaria o es vendedor de automóviles, se va a descojonar:

